Rinomodelación no invasiva: Todo lo que tenés que saber

La nariz es uno de los sectores del rostro que más generan disconformidad en una gran cantidad de las personas, es por este motivo que numerosos hombres y mujeres buscan un tratamiento estético que los deje conformes con su aspecto, pero al mismo tiempo no quieren someterse a una rinoplastia por los miedos o inseguridades que puede generar un proceso quirúrgico. Sin embargo, muchos no conocen sobre la rinomodelación.

La llamada rinomodelación no invasiva es una excelente opción para quienes quieren cambiar el aspecto de su nariz sin pasar por el quirófano. Si no conocías mucho sobre este tratamiento en el siguiente artículo te detallaremos todo lo que tenés que saber de la rinomodelación.

¿De qué trata exactamente la rinoplastia sin cirugía?

La rinomodelación corrige algunas imperfecciones que puedan existir en la nariz, por ejemplo una desviación de la nariz o una giba. Este procedimiento estético se diferencia al tratamiento tradicional de la rinoplastia principalmente, en que no hay tiempo de recuperación ya que la misma es inmediata , es decir no produce hematomas ni hinchazón y tiene menos riesgos debido a que no es quirurgico.

Antes de comenzar la rinomodelación el especialista se encargará de definir las zonas de la nariz específicas que necesitan ser sometidas a este tratamiento de estética. Luego el dermatólogo o cirujano plástico colocará una anestesia tópica de una sola sesión para evitar cualquier molestia mínima que pueda tener el paciente y que a su vez, el mismo se encuentre relajado y cómodo.

Ventajas de la rinomodelación no invasiva

Para la rinomodelación  utilizamos material de relleno Biocompatible y Re-absorbible en el tiempo como lo es el Ácido Hialurónico de alta densidad.

Los pacientes que acuden a nuestra clínica para una rinomodelación, no sufren ningún tipo de corte ya que no deben pasar por el quirófano a su vez el procedimiento es rápido y el tiempo de recuperación es inmediata.

¿Qué no puede corregir la rinomodelación?

Si bien la rinoplastia no invasiva puede mejorar numerosos factores que suelen perjudicar considerablemente la estética del rostro, existen ciertas situaciones en las que no se puede emplear, por lo que las personas deberían someterse a una rinoplastia tradicional para mejorar el aspecto.

Entre estos factores se destaca el querer una nariz más pequeña o afinar el puente de la misma; sin embargo, la Dra. Velia Lemel recomienda la rinomodelación para rectificar la joroba o giba de la nariz y levantar su punta para crear una nariz recta y con buena estética.

Una vez que termine el procedimiento y se logre el resultado final, observamos al paciente de perfil para detallar el mentón y verificar que no exista ninguna asimetría con respecto a la nariz, en caso de que se presente alguna, el especialista se encargará de corregirlo en escasos minutos utilizando ácido hialurónico.

Sumado a lo anterior, la rinomodelación es incapaz de corregir diversos trastornos que provoquen dificultades respiratorias, por lo que es necesario realizar una rinoplastia. Sucede de igual forma cuando una persona necesita corregir diversos defectos internos como ocurre con quienes tienen el tabique desviado.

Tanto la rinomodelación como cualquier otro tratamiento estético no puede ofrecer una simetría perfecta ya que ningún procedimiento está enfocado en buscar la perfección, sino en mejorar notablemente el aspecto y contentar a todos los pacientes. Recordá que es muy importante que lo realice un profesional para una correcta elección del producto y una correcta técnica de inyección.