Volumen, estructura y Soporte
¿QUÉ ES?
Con el paso del tiempo, el rostro atraviesa cambios que afectan su volumen, estructura y capacidad de sostén. La pérdida y redistribución del tejido adiposo, la disminución de colágeno y elasticidad y los cambios progresivos en las estructuras profundas pueden modificar los contornos y las proporciones faciales.
Estos cambios pueden manifestarse como pérdida de volumen en determinadas áreas, menor definición del óvalo facial, profundización de surcos o una apariencia más cansada, incluso cuando la calidad de la piel se mantiene conservada.
Cada rostro envejece de manera diferente. Por eso, evaluar cómo se relacionan el volumen, la estructura y los tejidos de soporte es fundamental para preservar las proporciones y la identidad facial.
¿CÓMO SE TRATA?
El tratamiento se define de manera personalizada a partir de una evaluación integral de la anatomía facial, la distribución del volumen, la calidad de los tejidos y las proporciones de cada paciente.
Según las necesidades de cada caso, pueden indicarse tratamientos destinados a recuperar soporte, mejorar la calidad de los tejidos, reposicionar visualmente determinados volúmenes o reforzar zonas estratégicas del rostro.
El objetivo no es modificar los rasgos ni agregar volumen de manera indiscriminada, sino acompañar la estructura natural del rostro y recuperar equilibrio, definición y armonía manteniendo una apariencia natural.