Martes, 28 de Agosto de 2018 ALTO INVIERNO LA PIEL PIDE AGUA Calefacción, viento, bajas temperaturas y temporada de nieve, una constante del alto invierno que se siente en la piel. Se percibe tirante, seca, tienden a marcarse las arrugas, hay descamaciones y picazón. Todos estos síntomas son característicos del invierno. Durante la época invernal, los vasos sanguíneos se contraen para mantener el calor, la circulación sanguínea en la piel se reduce por lo que ésta recibe menos oxígeno y nutrientes. A su vez, la piel está protegida por una película de grasa natural, la capa hidrolipídica, que cuando las temperaturas caen se vuelve más fina, porque la producción de grasa de las glándulas sebáceas disminuye. Eso hace que la humedad sobre la superficie de la piel se evapore rápidamente, a lo que se suma la falta de humedad en el ambiente exterior y el aire seco de las calefacciones. Los mecanismos de regeneración de la piel son mucho más lentos en esta época del año. La epidermis es la principal afectada frente a los cambios que trae el invierno: se vuelve frágil, se agrieta y sobreviene una sensación de tirantez, descamación y prurito. Durante los meses de mucho frío es necesario proteger a la piel de la deshidratación. Por suerte, hay una batería de herramientas para hidratarla en profundidad, desde tratamientos, soluciones cosméticas y cuidados naturales. Entre los tratamientos recomendados para hidratar en profundidad están: Microneedeling. Hidrata, deja la piel suave, tersa y está indicado para rejuvenecer y mejorarla. Se aplica en la cara, cuello y el escote. Se trata de micro punturas por medio de las que se introduce en la piel agentes regenerativos como ácido hialurónico para una hidratación profunda o también antioxidantes. A su vez, las microlesiones estimulan la síntesis de colágeno y elastina, restaurando la piel y rejuveneciéndola. Cada sesión dura una hora y se realizan 3 sesiones con un mes de intervalo entre ellas. Los resultados son inmediatos, sin recuperación y pueden durar hasta un año. Skinbooster. Restauran la hidratación a partir de microinyecciones de ácido hialurónico, que se aplica en una sustancia suave tipo gel, para mejorar la elasticidad, firmeza y luminosidad de la piel. Estas inyecciones se convierten en una reserva debajo de la piel porque este ácido atrae y retiene el agua en forma activa luego de su aplicación. Se coloca en la cara, labios, cuello, escote y manos. La sesión dura entre 20 y 30 minutos, y se aconsejan 3 sesiones con intervalos de un mes y mantenimiento cada seis meses. Los resultados son inmediatos, sin tiempos de recuperación. Hydrapeel. Este tratamiento combina limpieza, exfoliación, hidratación y protección antioxidante en forma simultánea. Restaura la hidratación mediante una exfoliación seguida de la aplicación de sustancias activas como ácido hialurónico, ácido salicílico, glucosamina, vitaminas A, E y extracto de miel. Tiene un efecto hidratante, rejuvenecedor, anti-inflamatorio y anti-acné. Devuelve la hidratación a la piel y mejora la apariencia de líneas de expresión, suavizando arrugas, manchas, y disminuyendo el tamaño de los poros. Se realiza sobre cara, escote y espalda. Las sesiones duran 40 minutos y los resultados son inmediatos. Dependiendo del grado de deshidratación de la piel se recomienda una serie de 4-6 tratamientos cada 15 días para mejorar la apariencia. Soluciones cosméticas Para mantener la piel hidratada conviene inclinarse por cremas formuladas a partir de vitamina A o ácido hialurónico. Vitamina A: Actúa sobre la superficie cutánea manteniendo su grosor y tensión y protegiéndola así de los factores medioambientales. Estimula la producción de moléculas que retienen el agua en la piel como úrea, lactato y glicerol. Además, favorece la síntesis de colágeno que mantiene la turgencia y la elasticidad de la piel. A nivel interno, actúa sobre la estructura de la piel regenerándola. Ácido hialurónico: Es un componente de la estructura de la piel, pero con el paso del tiempo y por la exposición solar se pierde. Su presencia en formulaciones cosméticas se debe a que es un potente hidratante, puede retener hasta en 1000 veces su peso molecular en agua y a la vez tiene acción antioxidante que inhibe la actividad de los radicales libres. Devuelve a la piel el agua perdida, su turgencia y elasticidad. Cuidados naturales En invierno es fundamental consumir alimentos que ayuden al cuidado de la piel desde el interior. Por ejemplo, pescados como atún, salmón, caballa, que contienen ácidos grasos Omega 3, que reparan la membrana celular y protegen la piel de agresiones externas. También tienen propiedades antiinflamatorias y resultan beneficiosas en casos de dermatitis. Además, estos aceites tienen una función emoliente que humecta la piel seca. La palta es otro alimento rico en ácidos grasos esenciales, proteínas y vitaminas E, A, D y B. Los jugos de naranja, pomelo o cítricos, kiwi y manzana refuerzan la vitamina C en el organismo, un importante antioxidante, que además tienen un alto contenido de agua. El brócoli es otro de los vegetales ricos en esta vitamina. Entre los frutos secos para consumir en invierno, las almendras son ricas en vitamina E, antioxidante que estimula la regeneración de la piel y refuerza el sistema inmunológico. A pesar del frío, no hay que olvidar beber al menos 3 litros de agua al día, una rutina imprescindible para mantener la piel hidratada. También es bueno incorporar a la dieta infusiones de té verde, que posee antioxidantes como enzimas y aminoácidos, vitamina E y C. Silvina Vitale ETIQUETAS: acido hialuronico, hydrapeel, midcroneedling, alto invierno