Manchas, Tono y Pigmentación

¿De qué se trata?

¿QUÉ SON?

Las alteraciones en el tono y la pigmentación aparecen cuando la distribución de melanina en la piel deja de ser uniforme, generando zonas más oscuras, manchas visibles o diferencias de coloración.

Pueden manifestarse de distintas formas, como manchas solares, léntigos, melasma o hiperpigmentación posterior a procesos inflamatorios. Su aparición puede estar relacionada con la exposición solar, factores hormonales, predisposición genética, envejecimiento cutáneo o determinadas condiciones de la piel.

No todas las manchas tienen el mismo origen ni se comportan de la misma manera. Por eso, identificar correctamente el tipo y la profundidad de la pigmentación es fundamental antes de iniciar cualquier tratamiento.

¿CÓMO SE TRATA?

El tratamiento de las manchas y alteraciones del tono se define de manera personalizada según el tipo de pigmentación, su profundidad, la zona afectada y las características de cada piel.

Según cada caso, pueden indicarse tecnologías de luz y láser, peelings, tratamientos médicos específicos y protocolos destinados a mejorar la uniformidad, luminosidad y calidad general de la piel.

La evaluación previa permite determinar el abordaje más adecuado y, cuando es necesario, combinar distintas tecnologías y tratamientos para lograr una piel más uniforme, luminosa y equilibrada.