La alimentación tiene un efecto directo en la salud general y también a nivel de la piel. Los radicales libres que se originan por múltiples causas (desde la contaminación hasta el estrés) dañan nuestro cuerpo ocasionando que se alteren funciones celulares y favoreciendo el envejecimiento. Por eso, es fundamental incorporar alimentos antioxidantes a nuestra alimentación, para revertir y neutralizar los daños ocasionados por los radicales libres.
Alimentos para tu tipo de piel
Si tenés piel seca. Los alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 como las nueces, las semillas de chia y el salmón pueden mejorar la hidratación de las células de la piel desde adentro.Si tenés piel sensible y con tendencia al enrojecimiento…El zinc es un antioxidante que reduce la inflamación. Se pueden encontrar altos niveles de zinc en carnes, pescado, mariscos, levadura de cerveza, legumbres y yema de huevo.
Evita tomar alcohol, que puede deshidratar la piel, así como los alimentos picantes y el café, que empeoran el enrojecimiento y sensibilidad de la piel. Si tienes piel grasa/propensa al acné…Evitá o disminuí los productos lácteos ya que contienen hormonas que pueden tener efectos en el cuerpo. Los productos lácteos estimulan las hormonas propias del cuerpo, lo que lleva a una piel más grasa y a tener poros obstruídos.

También evitá consumir carbohidratos simples como azúcar, pan y productos de panadería, pastas, arroz blanco y papas. Una dieta rica en carbohidratos, que es pro-inflamatoria, puede estimular la secreción de sebo y empeorar los brotes de acné.En cambio, elegí alimentos ricos en zinc y vitamina A.
El zinc ha demostrado combatir las bacterias que causan acné, y además es un antiinflamatorio natural. El zinc se encuentra en las carnes rojas, el pescado, la yema de huevo y mariscos, la levadura de cerveza y legumbres.La vitamina A favorece el recambio celular, es anti-inflamatorio y regula la secreción sebácea, por lo que es un perfecto aliado a la hora de combatir el acné. Las zanahorias, las calabazas, las espinacas, el melón, la papaya y el mango son fuentes ricas de esta vitamina.