Martes, 31 de Julio de 2018 PRIMEROS FRÍOS, PIEL RENOVADA Cuidados para sumar a la rutina de belleza diaria cuando comienzan los días más fríos. Además, tratamientos recomendados para lucir una piel radiante y luminosa. El cuidado de la piel es tendencia y esta época del año hay que estar atentas a las reacciones frente a los cambios bruscos de temperatura. Viento, lluvias y primeras sensaciones térmicas bajas… Son días en que la piel puede sentirse tirante, con falta de elasticidad, con rojeces y molestias en el caso de las más sensibles. Es momento de exfoliar y de una buena hidratación, dos hábitos clave para preparar a la piel para los meses de invierno y también como paso previo a algún tratamiento de reparación o estético en gabinete. Durante esta etapa es habitual ver a la piel más opaca, menos tersa, pueden quedar algunas manchas y nuevas arrugas como resultado de la exposición al sol durante el verano que este año se extendió. Esta es una reacción natural de la piel que se defiende de la agresión externa (sol, viento, la sale del mar o cloro) con el engrosamiento de la epidermis, por eso se vuelve áspera, y también por el aumento en la producción de melanina que puede traer manchas. El sol daña las proteínas de sostén y el colágeno de la dermis. Disminuye también la secreción de las glándulas sebáceas y aumenta la actividad del melanocito, la célula que forma el pigmento de la piel. Por esta razón luce deshidratada, se descama, pierde elasticidad y firmeza. Paso 1: Exfoliar. Es uno de los pasos que más cuesta hacer con regularidad y bien. Las células de la piel se oxidan a causa de la polución, de la exposición al sol, el estrés, el tabaco, alcohol. Si estas células no se eliminan quedan depositadas en la capa córnea y provocan deshidratación, manchas, resequedad, granos, poros dilatados. Además, esta película de células muertas no deja penetrar a los activos de los cosméticos e incluso al aplicar una crema sentimos que la piel queda grasosa, porque no penetró correctamente. Se recomienda exfoliar dos veces por semana para que la piel respire el oxígeno que necesita la célula para vivir y realizar todas sus funciones, además para absorber los activos de los cosméticos. La exfoliación regular permite lucir una piel sana. Los exfoliantes van desde opciones naturales que pueden ser productos que contengan semillas pequeñas como lino o amapola; pero también hay mecánicos a base de partículas duras y pequeñas como cristales de quarzo. Entre los conocidos alfahidroxiácidos (AHA) –que pueden ser extraídos de frutas, vegetales o leche-, el ácido glicólico derivado de la caña de azúcar es uno de los más usados, se usa para disminuir líneas finas, manchas y cicatrices de acné; también el ácido mandélico, obtenido del extracto de almendras amargas, que ilumina y saca manchas; o el retinoico, derivado de la vitamina A, que actúa como antiarrugas, reafirma, despigmenta. Un producto que combina varios ácidos y activos es el Inno Peel, formulado con vitamina A, ácido láctico, ácido salicílico, arbutina, ácido kójico, ácido fítico. Se indica para tratar manchas y arrugas de forma efectiva; a la vez, ilumina, reafirma y restaura la piel y da un aspecto fresco sin irritar, es una buena alternativa para que la piel luzca más joven. Paso 2: Hidratar. Aunque suene a algo común y hasta obvio, vale la pena hacer hincapié en este paso porque allí está el secreto de piel luminosa y cuidada de las mujeres de más de 50 años ¿Por qué? Simplemente porque una crema hidratante aporta la cantidad de agua que necesita la célula para llevar adelante sus funciones metabólicas. No hay fórmulas mágicas, hidratar bien la piel es vital a cualquier edad y en las mujeres adultas más. Se puede recurrir a una emulsión o crema a base de vitamina A, vitamina E o hidrolizados de colágeno o con antioxidantes como la vitamina C, que además favorece la disminución de manchas. Una vez que se incorporan estas rutinas, se puede pensar en tratamientos más intensos para reparar. Algunos de los más recomendados para hacer ahora son la máscara Cosmelan, la terapia fotolumínica y el microneedeling, especialmente para tratar manchas y como potentes antiage, regenerativos con resultados visibles en forma inmediata. COSMELAN: piel radiante, uniforme y libre de manchas. Esta máscara corrige el tono de la piel, elimina manchas pero también la hace recuperar su luminosidad y uniformidad. Contiene principios activos de origen vegetal y químico, además un complejo que anula el estímulo de la radiación UV en los melanocitos (bloquea la producción de melanina) y un complejo vitamínico antioxidante y neutralizante de radicales libres. Se aplica en la cara, cuello, escote y manos y está indicada para cualquier fototipo de piel. Se hacen entre dos y tres sesiones, que duran aproximadamente 30 minutos. MICRONEEDLING: hidrata tu piel desde adentro. Se trata de micro punturas que estimulan la síntesis de colágeno de la piel, unas pequeñas agujas que producen una lesión subcutánea que facilita la penetración de los activos que se coloquen, pueden llevar sustancias despigmentantes, reafirmantes y antioxidantes. Esta técnica mejora notablemente la piel fotoenvejecida, cicatrices, estrías de cuerpo, cara, cuello y escote. Está indicada para cualquier tipo de piel. Se realizan 3 sesiones mensuales de una hora cada una. TERAPIA FOTOLUMÍNICA LED: estimula colágeno y reafirma. Se trata de la aplicación de luces de LED que desencadenan efectos biológicos naturales en la piel, repara y estimula la células aportando más firmeza, luminosidad y reduciendo visiblemente las arrugas. Se combinan distintos colores que tienen varias funciones: el rojo: estimula la circulación; verde elimina toxinas y fortalece la piel frente a irritaciones; azul tiene efecto calmante, antiinflamatorio, amarillo reduce el enrojecimiento, violeta: limpia y tiene efecto antiage. El tratamiento dura 30 minutos y la cantidad de sesiones varía según la problemática a tratar. ETIQUETAS: cosmelan, microneedling, primeros frios, hidratación